Música efervescente, nueva, diferente y vanguardista, pero por encima de todo, desconocida. El Festival Sinsal se autodenomina como una cita con artistas que "no llegan por los circuitos habituales" y que conforman una 'oferta distinta'. Los propios organizadores admiten que "son desconocidos incluso para nosotros", sin duda la clave de una cita que alcanza su octava edición en salas, museos y auditorios de Galicia.
Psicodelia, post-wave, folk etéreo, pop sintético, folk gótico e instrospectivo, afrobeat, dubstep y free-jazz. El cartel del festival Sinsal que se celebrará en Vigo entre octubre y diciembre habla claramente del tipo de propuestas con las que intenta captar de nuevo a un público con ganas de degustar productos que no están al alcance todos los días.
Julio Gómez es uno de los responsables del "sorprendente éxito" de Sinsal y asegura que "hasta los melómanos acabamos fatigados tras un año muy complejo para programar por el exceso de oferta". Junto al edil nacionalista Xesús López y la responsable de actividades culturales de Caixanova, María Pereira, el organizador destaca la dificultad para elegir a grupos de los que cuentan con pocas referencias. De Japón, Argentina, Nigeria, Australia, Europa o Norteamérica, su procedencia es lo de menos. "En algunos casos, sólo recibimos por correo un texto y después de leerlo, decimos que sí", explica.
Cinco actuaciones dobles con dos propuestas muy diferenciadas se compaginan en una iniciativa que ante todo busca "provocar reacciones del público en función de lo que se le ofrece". Master Musicians of Bukkake y Future Islands abrirán el menú el 18 de octubre en la Sala Mondo. Una banda de Seattle que trabaja "rescatando las melodías tradicionales y ceremoniales del Sur de Asia para encajarlas en su concepción de la psicodelia" y un trío de Baltimore que se ha inventado su propia etiqueta, el post-wave, mezcla de post-punk y new-wave.
"Tenemos unos escenarios maravillosos, desde la terraza y el garaje del Verbum (Museo de las Palabras) hasta los jardines de Castrelos", afirma Julio Gómez reivindicando en esta ocasión que el nuevo Auditorio del Concello de Vigo sea también uno de los elegidos. Las actuaciones de ediciones anteriores en Samil o el Museo Quiñones de León han resultado muy satisfactorias y la elección en este caso de la Sala Mondo viene también a responder a los grupos que "no quieren butacas y prefieren un escenario".
El Museo de Arte Contemporáneo (Marco) repetirá como lugar de encuentro y en esta ocasión le tocará la música de autor. Será el 7 de noviembre cuando en la vieja cárcel viguesa suenen las guitarras repetitivas, teclados y ritmos enrarecidos del grupo Sun Araw, así como la música atemporal y el folk etéreo del dúo Arborea formado por Shanti Curran y Buck Curran.
Cantos sagrados de una comuna tejana
"La propuesta de Prince Rama no cabe en una definición", asegura Gómez. Tres chicos nacidos en una comuna de Texas serán los encargados de llevar el 30 de noviembre a la Sala Mondo música sagrada, pop étnico, ritmo y baile.
Su explosión en el panorama internacional todavía está por llegar y la revista 'New Musical Express' les ha colgado la responsabilidad de salvar las naves del indie americano. Tras ellos entrará King Midas Sound, un trío con vocalista de origen japonés que intentan aunar el dub, el dubstep y el trip-hop, "combinando como nadie la poéticia de Tricky y el soul de Massive Attack".
El 2 de diciembre el festival vuelve al Marco para recibir a la voz indiscutible de Sara Lucas (Callers) procedente de Nueva Orleans y al folk gótico e introspectivo de Emily Jane White & Band.
El Sinsal se guarda para el cierre uno de sus platos más fuertes y quizás el más conocido entre el elenco. Será el 18 de diciembre en el Auditorio del Concello y en esta ocasión habrá jazz-free con el piano de Daniel Carter, el bajo de William Parker y la batería de Federico Ughi.



