«Nunca confundas acción con movimiento».
«En las guerras modernas uno muere como un perro y por ninguna razón en especial».
«Una cosa sobre las grandes derrotas en el ring -el favorito en las encuestas que al final no puede continuar-: No le preguntes si comió demasiado o bebió demasiado o se entrenó hasta cansarse. Sólo pregúntale si se acostó con alguien la noche anterior».
«El país del que escribe un novelista es el país que conoce, y el país que conoce está en su corazón ».
«Al cazar uno debe estar atento, no preocupado». «Me encanta ir al zoo, pero no en domingo. No me gusta ver a la gente burlarse de los animales cuando debería ser al revés».
«Amo a África y siento que es como un segundo hogar, y cuando uno puede sentir algo así, sin contar el lugar donde nació, allí es donde debe estar».
«Supongo que cuando rechazó el premio Nobel, Sartre sabía que el premio es una puta que puede seducirte y contagiarte una enfermedad incurable. Yo también lo sabía, pero ahora ya la tengo y ella me tiene a mí, ¿y sabes quién es, esta puta llamada Fama? Es la hermana menor de la muerte».
«Cuando sueño con la vida en el cielo, después de la muerte, la acción siempre tiene lugar en el Ritz de París. Es una hermosa noche de verano. Me termino un par de martinis en el bar, del lado de Cambon. Entonces hay una cena magnífica bajo un castaño en flor en lo que se llama Le Petite Jardin. Es el pequeño jardín que hay frente al grill. Después de unos cuantos brandies, me subo a mi habitación y me meto en una de esas enormes camas del Ritz. Están todas hechas de bronce. Hay un cabezal del tamaño del Graf Zeppelín y cuatro almohadas cuadradas rellenas de plumas de ganso de verdad: dos para mí y dos para mi muy divina compañera»






