La joven Olvido, eligió su nombre, entresacado de una canción de la Velvet Underground. “En Kaka de Luxe era una mocosa que no me enteraba de nada. Fue casi una casualidad. No tienes conciencia de lo que ocurre o de su trascendencia. Es una realidad que está ahí. Lo que eres es todo eso, y mucho más”. Así se refiere al hecho de que se le considere una de las musas de la música española. Superviviente de una época dorada de la música pop española, afirma que “nunca tuve conflictos con el personaje”.
No se ha quedado sólo con la música; la bruja postmoderna que interpretaba en La Bola de Cristal marcó una época en la que la televisión se hacía sin medir las audiencias y donde un programa, inicialmente infantil, se convirtió en cuatro años en un referente de la cultura pop. Pablo Carbonell y Pedro Reyes fueron algunos de sus descubrimientos, junto a aportaciones a la música y la cultura de los 80. Se salía de la norma marcada por los programas infantiles de su época y otros más actuales, y que apostaba por tratar a los niños como personas adultas. La Bola de Cristal reflejaba el cambio sociopolítico que supuso la transición en España y la explosión cultural y musical que la acompañó. “Fue irrepetible, y es, probablemente, irrevisable ya que sería muy difícil entender hoy las claves de este programa, muy enmarcado en la época en que se hizo”.
“Nunca he dejado de hacer cosas y las he hecho todas a la vez; nunca deja de haber influencias de todo tipo”, desde la subcultura punk de Kaka de Luxe o Alaska y los Pegamoides, a la mod de Alaska y Dinarama o a la más reciente de la música electrónica de Fangoria.
Alaska pasó por Vigo hace unas fechas para ofrecer una sesión de DJ en una reputada sala de la ciudad. “Me gusta pinchar; es otra faceta más. ¿Mis gustos? Empezar por los años 70, pasando por el pop rock y la electrónica”.






